Parar la mente

¿Has sentido que no puedes parar de pensar y preocuparte? ¿Que a veces ni siquiera puedes dormir bien porque la voz en tu mente nunca deja de hablar?

Cuando esto nos pasa, es como si estuviéramos fuera de nosotros mismos, elevados, embombados. Nuestra mente flota lejos, viajando sin control de un lugar a otro (al pasado, al futuro, a lo que pensamos de los demás, a las canciones que nos gustan…)

Después de un tiempo de estar así, nos sentimos cansados, aburridos, incluso tristes. Nos cuesta trabajo concentrarnos y sólo queremos que nos dejen en paz.

A veces todo parece oscuro. Hay miedo y ansiedad, y no podemos controlarlos.

El Mindfulness es una manera muy sencilla de parar la mente y relajarnos. Prestando atención a nuestra respiración, nuestros sentidos y nuestro cuerpo, bajamos la mente de vuelta al momento presente y la dejamos descansar en lugares que nos ayudan a sentirnos vivos y en paz.

Soltamos todo lo que nos arrastra lejos de nosotros mismos y creamos un espacio de tranquilidad en nuestro interior que nos recarga y nos calma. Nos dejamos llevar por el vaivén de nuestra inhalación y nuestra exhalación, y generamos felicidad y alegría en nuestro interior.

De este modo creamos espacio en nuestra mente, que se siente más espaciosa y libre. Calmamos nuestros pensamientos y emociones, y podemos comprenderlos mejor.

Te invito a practicar un breve ejercicio para que experimentes por ti mismo el efecto relajante de la práctica. Busca un lugar tranquilo, ponte tus audífonos y disfruta del siguiente ejercicio guiado.